Los ateos no somos demonios ni seres inmorales. Asumimos posiciones éticas que obedecen a nuestro deseo de vivir en armonía con el mundo. Tenemos mucho que aportar y, si se toma la molestia de mirarnos sin ojos inquisidores, podrá comprender nuestras razones.
Los ateos generalmente no toleramos que traten de convertirnos, si usted no puede ceder a esta tentación, al menos absténgase de amenazarnos con el fuego eterno u alguno de esos chantajes. Respetamos a las personas, con las religiones no ocurre igual.
jueves, 3 de septiembre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario